Cuando me enteré de esta aventura, como que me dió miedo, ya que me decía me voy a enfermar o no voy soportar tanto viaje, (yo soy delicada de salud) como que se me fueron las ganas de ir por tierra, pero gracias a mi mamá quien fue la que me animó junto a mi doctor recuerdo que él me dijo tus pulmones están mejores que los míos, Dios te protegerá.

Junto a mi grupo ya nos veníamos preparando de muchas maneras, primero en la teología de Benedicto XVI, y luego siguiendo el llamado que nos hizo el Papa Francisco, nos preparáramos sobre todo espiritualmente; y así lo hicimos con la oración, los sacramentos especialmente con la Eucaristía, también conociendo mejor nuestra iglesia con el Catecismo y la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Y bueno tome la decisión en una manera muy rápida, en pocos días antes del viaje, recuerdo que fuí al Santísimo y me puse de rodillas junto al Sagrario y dije estas palabras “Mi Dios estoy aquí soy instrumentó de tu corazón has en mi tu labor, cuídame que haya voy” y le pedí que me diera la respuesta que tanto anhelaba y tuve la oportunidad de ese día confesarme y ponerme en gracia.

A los dos días viajamos hacia Guayaquil - Ecuador que fue un viaje bastante pesado, y fue cuando casi nos deja el vuelo hacia Lima ahí los 3 Piuranos que viajamos entramos en un pánico, pero entre esas carreras dentro del aeropuerto iba diciendo Niñito Jesús somos tus siervos actúa ya y logramos viajar. En Lima estuvimos 2 días en casa de las madres de San José de Tarbes, luego nos reunimos junto a los demás Jóvenes Misioneros del Santo Padre de otros países (México y Colombia). Recorrimos 6.000 Kilómetros desde Lima-Perú hasta Rio de Janeiro, 10 días de viaje por tierra, algo que solo pudimos lograr de la mano de Dios, y bueno mi aventura aquí comenzó: dentro del bus hacia Arequipa yo ya iba con miedo y cólera, a la vez me decía que hago yo aquí debería estar en mi cama y no en este asiento tan incómodo y ni baño tenemos y con las comodidades que uno no tiene en casa! pero se encendió esa luz en mi corazón cuando veía a mis compañeros cantar, reír, tocar sus instrumentos, jugar eso que jamás había visto y como que entre a la onda de juntarme con ellos y fueron ellos los que me contagiaron de sus alegrías durante el viaje, entre paradas y más paradas para cruzar fronteras; frio, sed, hambre, cansancio, dolores de hombros, rodillas y otros malestares jamás nos detuvieron, entre todos nos dábamos fuerzas, ánimo y apoyo, largos caminos a pie gritando a viva voz ”Esta es la Juventud del Papa” buses pasando llenos de jóvenes les saludabamos y ellos a nosotros gritando ”Francisco”, compartimos estas vivencias con otros jóvenes en iglesias y parroquias ver a tantos jovenes reunidos todos juntos rezando, cantando, unos llorando, otros riendo pero con un rostro de espiritualidad lleno de Amor, tuvimos la oportunidad de cantar, dar testimonios a muchos jóvenes, adultos, sacerdotes, religiosas, en Radio María y ser entrevistados varios lugares, una experiencia que jamás olvidaré, hubo un día que visitamos las Cataratas de Iguazú ese día fue increíble porque la mayoría ya enfermos de gripe y ya todos mojados de pies a cabeza nada nos impedía seguir hacia adelante y ya con frío y sin poder cambiarnos de ropa, ahí fue cuando yo empecé a reafirmar mi Fe, yo no me enfermaba de nada (eso era un milagro) estando toda mojada y de un lado a otro; siempre fuimos muy bien atendidos donde descansábamos, jamás nos faltó nada.

Llegando ya a Rio de Janeiro, fue una hora bendecida por que llegamos a la misma hora que el Papa llegaba 3:40 p.m, quedé impactada con la cantidad de gente que vi en Copacabana para la misa de inicio de la JMJ, de verdad que fue impresionante escuchar a toda la gente rezar el Santo Rosario al mismo tiempo pero cada uno en su propio idioma, fue para mí la expresión de que somos hijos de un mismo Dios.

En nuestra Catequesis en el Colegio Santo Antonio con el Cardenal Sistach, Arzobispo de Barcelona fue donde encuentré la respuesta de mi vida, y que sentí que me hablaba; fue ahí cuando cerré mis ojos y preste mucha atención: ”Cristo es el Centro, Sed Discípulo de Cristo somos Cristianos por un encuentro personal con Cristo, si él te eligió anda y no tengas miedo” San Juan 15, 19 - 17 di gracias a Dios por que se me quedó esa frase en mi mente una y otra vez durante los días que me quedaban y desde ahí comencé con más fuerzas y en obediencia a vivir la JMJ.

Tuve la oportunidad de ir a conocer al Cristo Redentor (Corcovado), al regresar tuvimos la bendición de encontrarnos con una Sra. que veía la trasmisión de la Vigilia y me invitó a verlo junto con algunos compañeros después me di cuenta que venía el Papa Francisco y corrí a la esquina a avisarles a los demás que venía el Papa! todos preparados para las fotos, para grabarlo y fue un gran milagro que una compañera que sin mucha batería en su cámara logró tomarle una foto echándonos la Bendición, tuvimos al Papa Francisco tan cerca, es algo que no puedo expresar más que como otro regalo de Dios, porque era prácticamente imposible que con tanta gente pudiera verle mientras pasaba, entre jóvenes de muchísimas nacionalidades.

Hubo días de intenso labor donde no dormíamos casi nada o nos tocaba levantarnos muy temprano, o dormir en el piso o donde nos tocara dormir, en trenes, buses, en el suelo, en las calles, en las playas, eso me daba más fortaleza, además ver la hermandad y el cariño que teníamos ya entre nosotros, y también ver a tantos chicos en distintos sitios conversar en diferentes idiomas, fue algo que abría más mi corazón, su acercamiento su unión, con sus cantos, con la eucaristía, con sus rezos, sus bailes era un contagio de espíritu joven, y sumándole las palabras que dijo el Papa Francisco para los jóvenes; ”Pongamos fe, esperanza y amor, pongamos a Cristo en nuestras vidas”.

Quisiera compartirles esta gran alegría de haber tomado la decisión en mi vida de estar al Servicio del Niño acá en Piura o donde Él me envíe, quisiera pedirles que me acompañen con sus oraciones, nos vemos en Polonia 2016! También quiero agradecer a Dios por esta oportunidad y pedirle que me siga guiando y dando fortaleza en este Peregrinar por la Vida y poder obedecerle siempre con amor. Gracias chicos y a todos los que participaron en esta Caravana Misionera 2013 y en esta JMJ por ser instrumentos de Dios. Quiero decirles como dijo el Papa Francisco: “No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente

Muchas bendiciones para todos en la Divina Infancia del Niñito Jesús de Praga para quien desde ya trabajo.

¡Déjanos tu comentario!

Jóvenes Misioneros del Santo Padre ©2015 | Home | Joomla 3 Templates Joomlaskins