Bogotá 12 de mayo de 2012
Con mucha alegría los Jóvenes Misioneros del Santo Padre nos volvimos a reunir en la Fundación Peregrinos del Amor con la intensión de aprender, disfrutar y compartir experiencias en esta gran familia misionera.
Antes de realizar nuestras actividades le pedimos al Espíritu Santo que instruya nuestra mente y nuestro corazón, que nos guíe por este camino misionero que hemos escogido, que nos muestre la vocación que a cada uno nos entregó y que nos ayude a encontrar y desarrollar las habilidades para convertirnos finalmente en instrumentos de amor al servicio de Jesucristo.
Nos introducimos entonces en el tema del día dando opiniones y comentarios sobre lo que se entiende por la palabra “vocación” en la vida de los jóvenes actuales. Luego de la intervención de algunos participantes nos dimos cuenta de que Dios en su perfecta obra creadora le brinda al hombre dones y carismas para que estos sean utilizados en una vocación hacia el servicio de Dios.
Para explicar entonces las diferencias de las vocaciones existentes los Jóvenes Misioneros del Santo Padre utilizaron una herramienta lúdica llamada “expovocación”; Se crearon entonces tres stands, en los cuales cada uno explicó las vocaciones del sacerdocio y la vida religiosa, la vocación misionera y laica, y la vocación matrimonial. En cada stand se encontraron las definiciones, las características y los ejemplos de personas que han optado correctamente por su verdadera vocación al servicio de Dios.
· El sacerdocio y la vida religiosa es un llamado por parte de Dios al hombre en donde no todos somos llamados a pertenecer a esta vocación religiosa, la cual se identifica por los siguientes signos: la vida en gracia, la capacidad intelectual, un equilibrio emocional, una vida de castidad y un amor a la Iglesia y a la Eucaristía entre otros. Tener y ejercer una vocación sacerdotal es una gran alegría pero también una gran responsabilidad.
· La vocación misionera es un compromiso con Dios en donde se busca que la humanidad conozca a Jesucristo como Rey y Salvador, junto con su plan de salvación por medio de Su Evangelio. Por ser bautizados somos llamados a evangelizar, con la palabra de Dios, sin importar la condición en la que nos encontremos. Para un misionero no interesa la edad, el género o el estado civil al que pertenece, pues lo que importa finalmente es dar la buena noticia de que Jesús resucitó y que pagó con sangre nuestra salvación,
· La vocación matrimonial es un regalo de Dios a los seres humanos en donde el hombre se une a la mujer, y a la vez formando una unión especial con Dios. Para llegar al matrimonio se deben desarrollar primero etapas como la amistad y el noviazgo orientados bajo los mandatos que el Espíritu Santo reveló al hombre. En una relación de pareja debe existir el amor, el respeto en todo sentido y la no pertenencia, para que un buen noviazgo llegue finalmente al sacramento matrimonial. Solo la muerte podrá separar esta unión matrimonial.
Luego de finalizar las exposiciones termina la jornada de los Jóvenes Misioneros del Santo Padre acompañada de una oración en acción de gracias a Dios por el regalo de las vocaciones al hombre. También le pedimos a nuestra Madre María que nos ayude a encontrar y utilizar correctamente nuestra vocación.
Por; Comité de Prensa JMSP.
Noticias católicas
VATICANO 18 de mayo de 2012,
Al recibir esta mañana a un grupo de Obispos de Estados Unidos, el Papa Benedicto XVI alentó a una nueva generación de católicos, sustentados en un fuerte patrimonio cultural y espiritual, que permita la renovación de la Iglesia.
Así lo indicó en su discurso al último grupo de prelados estadounidenses que realizan su visita quinquenal ad limina. En encuentros anteriores, diversos grupos de obispos subrayaron la importancia de preservar y fomentar el don de la unidad católica, como condición para el cumplimiento de la misión de la Iglesia en Estados Unidos.
Respondiendo a esta preocupación, Benedicto XVI se refirió en su discurso a la necesidad de incorporar a la Iglesia en Estados Unidos el patrimonio de fe y cultura aportado por los inmigrantes católicos.
El Papa alabó el trabajo realizado por la Iglesia americana para responder al fenómeno de la inmigración: "a comunidad católica de los Estados Unidos continúa, con gran generosidad, dando la bienvenida a oleadas de nuevos inmigrantes, proporcionándoles cuidados pastorales y asistencia caritativa, ayudándoles a regularizar su situación, especialmente por lo que se refiere a la reunificación de las familias". ver más en ACIPRENSA